Conoce Tu Cuerpo y el de Tu Amante

Puntos de Energía Erótica

La sexualidad nos conecta con nuestro cuerpo y necesidades físicas, nos incita a explorar nuestros sentidos eróticos y sensuales. El erotismo sexual es una forma de liberación, no solo emocional y física, sino también espiritual.

¿Por qué espiritual? El placer erótico es, por naturaleza “momentáneo”, es un encuentro en el cual, derribamos la mayor parte de las fronteras físicas para disfrutar en toda su plenitud del contacto humano. Explorada sin vergüenza la energía erótica, puede elevar el cuerpo y el espíritu humanos a sensaciones de éxtasis; que a veces producen estados alterados de conciencia y elevación espiritual mística. Normalmente el orgasmo y la liberación de este voltaje de energía, es esencial para la salud física, mental y psíquica. El orgasmo es una manera, ciertamente muy placentera, de eliminar los “desechos energéticos” que acumulamos en los quehaceres mundanos de la vida diaria.

Cuando toques y recorras el cuerpo de tu pareja, toma en cuenta que por él circulan infinidad de meridianos de energía, canales, centros nerviosos que están conectados por una compleja trama con el resto del cuerpo; y que al recorrerlo, despiertas su energía sexual, sensorial e imaginación, y no sólo estimulas una zona concreta de su cuerpo. Procura mantener una visión holística, energética y mística de la maravilla y lo sagrado que es el cuerpo de tu pareja; al tiempo que refinas tu habilidad para dar placer a sus zonas íntimas. Si te mentalizas en dar amor sanador, cada toque y caricia, será parte del proceso de unión entre hombre y mujer de placer, rejuvenecimiento y belleza. Para armonizarse, el simple hecho de darse la mano o presionarse los labios con un tierno beso, es tan importante como el coito mismo.

 

ZONAS ERÓGENAS

LABIOS Y LENGUAS

Instintivamente, la mayoría de las parejas empiezan por besarse mientras armonizan y encienden sus deseos compartiendo su aliento. Los labios y lenguas pueden ofrecer placeres casi inagotables cuando los amantes funden sus bocas.

Los labios y la lengua son los principales canales, para realizar el intercambio energético, por lo que se recomiendan muy especialmente los besos profundos y prolongados. Cuando sus labios y lenguas se toquen, envía conscientemente a tu compañero tu energía y bebe la suya. La saliva es un elixir supremo, un cóctel vivificante, pero recuerda que ambos deben llegar a un acuerdo respecto a la cantidad de saliva intercambiada. A muchos hombres les gusta sentir más humedad y a muchas mujeres no. Siempre puedes pedir a tu pareja que te bese tal como a él o a ella le gusta ser besado. Recuerda que el intercambio de fluidos que suceden en un beso, son de alta alquimia, porque sus fluidos, vibración e información genética, entran a tu cuerpo y viceversa.
 

CUERO CABELLUDO

El cuero cabelludo es la parte más alta del cuerpo y su cumbre energética. Estimula la coronilla y parte alta de la cabeza de tu pareja, frotándola y rascándola como te rascarías una leve comezón o frotarías a un gato para que ronronee. Desde ese punto de la cabeza, puedes empezar a llevar la energía hacia abajo del cuerpo del ser amado, por el canal frontal, acariciando o besando toda la parte de enfrente de su cuerpo en dirección descendente.
 

LAS OREJAS

Las orejas están llenas de puntos de acupuntura y son extremadamente sensibles al toque y placer; a través de la lengua y el aliento de tu respiración, produciendo gran estimulación sensual. Puedes introducir tu lengua en su oído, o susurrarle palabras picantes, sentir tu aliento en su oído le enloquecerá de placer.
 

COLUMNA

La columna es extremadamente sensible y sensual en toda su extensión, especialmente a lo largo del cuello. La columna es el principal canal, por el que pasa y conduce toda la energía del cuerpo, desde los genitales al cerebro. Durante el abrazo, acaricia o masajea ligeramente la columna de tu compañero, desde la zona del cuello hasta el coxis, le ayudará a aspirar la energía hacia arriba, abriendo sus chakras y se excitará más fácilmente.
 

MANOS Y PIES

Nuestras manos y pies son algunas de las partes más sensibles y sexualmente excitantes de nuestros cuerpos. El tamaño y forma de nuestros dedos de manos y pies, son perfectos para poder lamerlos y succionarlos, dejando a tu pareja embriagada de placer. Besar y lamer la palma de la mano y la muñeca de tu pareja puede ser especialmente provocador. Lo mejor es que ambos se bañen antes para oler rico o bien pasar una toallita fresca húmeda por manos y pies.
 

BRAZOS Y PIERNAS

Los brazos y las piernas responden bien a los toqueteos ligeros, caricias despacito, recorrer sus extremidades en largos trayectos o suavemente con las uñas, o meter tu mano en su axila, es excitante. La parte interna de los muslos es especialmente sensible al toque sensual, al lamido y besos chupetones (sin dejar moretón), cuando te acercas a esas zonas cerca de los genitales de tu pareja, que son tan excitantes.

 

PECHOS, “LOS DE ELLA Y LOS DE ÉL”

Dibujar espirales con los dedos alrededor de los pechos en círculos, desde la aureola hacia el centro, conduce la energía hacia el pezón y enciende rápidamente la pasión. Si frotas tu dedo pulgar con el índice antes de tocar los pezones de tu pareja, generarás un “chi” de energía, que aumentará su estimulación. A continuación, pon los pezones de tu compañera entre tus dedos pulgares e índices, haciéndolos rodar ligeramente, masajeando y apretando un poco, o un mucho según le guste a tu pareja, pregúntaselo sin pena. Aunque los pezones son la parte más sensible de la anatomía femenina, a la mayoría de las mujeres les gusta que les toquen y masajeen todo el pecho antes de centrarse en ellos. A muchas les encanta que les muerdan con fuerza los pezones, pero primero pregunta. El tocarle los pechos y los pezones a una mujer, antes y durante el sexo, es imprescindible para que alcance el orgasmo, es tan importante para ella como para el hombre el sexo oral o el placer que le da la penetración misma, así de placentero es para la mujer, HOMBRES, NO LO OLVIDEN. La cantidad de estimulación que prefieren y la forma en que les gusta ser tocadas, tanto en general como en los pezones, varía mucho de una mujer a otra. Cuanto más excitada esté una mujer, más intensa será la estimulación que le resulte placentera, por lo que muchas mujeres disfrutan más de una estimulación enérgica después de juegos prolongados o durante el coito.

 

LOS PECHOS MASCULINOS

Los pechos y pezones de los hombres son mucho menos prominentes y, en general, mucho menos sensibles que los de las mujeres. Esto ha llevado a la errónea creencia de que los pezones de los hombres no son sensibles. Muchos hombres descubren que sus pezones sí lo son y que incluso se ponen erectos, mientras que otros necesitan una estimulación regular para despertar estas terminaciones nerviosas. Pasa tu palma abierta por sus pezones como si rodaras una canica suavemente y se pondrán erectos de placer. Aunque ciertos hombres, nunca llegan a despertar la sensibilidad de los pezones y prefieren que sus parejas pasen a otros puntos más sensibles. Pregúntaselo directamente durante el jugueteo sensual. 
 

GENITALES FEMENINOS

El clítoris de la mujer, tiene la mayor concentración de terminaciones nerviosas del cuerpo, y debido a su intensa sensibilidad debe ser tocado con mucho cuidado y suavidad; entendiendo lo que se hace, estás despertando la parte más erótica y placentera de la mujer, de la cual depende o no, su orgasmo. Ese misterioso montículo de carne dentro se su vagina, que los hombres deben investigar muy bien dónde se encuentra, porque puede confundirse con los labios internos. Como los pezones, cuanto más excitado esté el clítoris, más placentera será la estimulación intensa del coito. Dibujar círculos alrededor del clítoris con los dedos o lengua, conduce la energía hacia esa zona poniéndola al rojo vivo y prepara a la mujer para un maravilloso orgasmo. Estos círculos son esenciales para avivar su fuego y llevar su deseo al punto de ebullición.

 

Generalmente, el hombre debería empezar por acariciar, dibujar espirales en la base y los laterales del clítoris, que no son tan sensibles. También puede hacer rodar el clítoris entre los labios de la vagina. Luego pasa la lengua muy suavemente sobre el clítoris y alrededor de él, para luego chuparla como si fuera un popote con una bebida maravillosa que quieres absorber, ¡la enloquecerás de goce!. Para la mayoría de las mujeres, la estimulación del clítoris es esencial si quieren experimentar el orgasmo. A muchas mujeres les cuesta más llegar al orgasmo durante el coito, por falta de estimulación directa en su clítoris. Imagina que un hombre intente llegar al orgasmo, acariciándose solamente la base del pene o los testículos, sin estimularse el glande, ¡imposible, no habría satisfacción total!. Se ha podido constatar, que las mujeres llegan al orgasmo tan rápidamente como los hombres cuando se dan placer a sí mismas (estimulándose el clítoris). El error que cometen muchas parejas, es el de asumir que la mujer no debe tocarse durante el encuentro sexual, o que el clítoris no necesita ser estimulado durante el coito.
 

Un hombre puede aprender mucho respecto a la estimulación del clítoris de la mujer si ella está dispuesta a enseñarle. Puede empezar por tocarse a sí misma dejando que su compañero apoye los dedos sobre los suyos para sentir en qué lugar y presión le resultan placenteros. O bien, él puede observarla mientras ella se masturba, para localizar muy exactamente dónde está el clítoris, ¡!!MUY IMPORTANTE, unas clases de geografía erótica para ellos!!!. Alternativamente, ella puede posar sus dedos sobre los de su compañero y dirigirle al lugar que desea estimular con la presión justa. Durante el coito, él (o ella) puede tocar el clítoris, intensificando su excitación y estimulación. Cuando las parejas han aprendido a potenciar así la estimulación durante el coito, no tienen que volver a preocuparse de la satisfacción de la mujer o de si «ha estado bien para ella». Estará más que claro que ambos han disfrutado al máximo el encuentro amoroso. 

ORGASMOS CLITORIANOS Y ORGASMOS VAGINALES

Hay distintos tipos de clímax femenino: clitoriano, vaginal y cervical…

Existe una ‘próstata femenina’, que causa el raro fenómeno de la eyaculación femenina. Hay mujeres que logran orgasmos sólo con pensar o imaginar imágenes eróticas. El clítoris es el principal órgano de la mujer “dedicado a los orgasmos”, pero ¿es el único?. ¿Hay bases anatómicas distintas para dos clímax diferentes?

Seis científicos, con experiencia en el campo de la investigación de la sexualidad, exponen en un artículo su opinión sobre los diferentes orgasmos femeninos y sobre si la vagina, por sí sola, puede proporcionar el placer máximo a las mujeres. Emmanuele Jannini, del Departamento de Medicina Experimental de la Universidad de Lzaquila (Italia), reconoce: “Por primera vez la discusión sobre el orgasmo vaginal no se basa en opiniones, sino en evidencia científica”.

Con el fin de ayudar al lector en la comprensión de este artículo, “vamos a utilizar los siguientes términos: orgasmo clitoriano (OC, obtenido exclusivamente de la estimulación externa del clítoris) y orgasmo vaginal (OV, como el punto culminante obtenido durante la penetración vaginal, sin la estimulación del clítoris)”. Entre las partes internas del clítoris y la superficie de la vagina, hay algo más que los vasos sanguíneos del clítoris interno. Hemos constatado en nuestras autopsias la presencia de la próstata femenina o glándulas de “Skene”, responsables del raro fenómeno de la eyaculación femenina”. Defiende también, la existencia de “una superposición anatomofisiológica entre el clítoris y la vagina. Esto significa que la estimulación del clítoris, activa cambios en el flujo sanguíneo en la vagina; y la estimulación vaginal activa cambios en el flujo sanguíneo en el clítoris. Hay asimismo datos suficientes que apoyan la existencia del OV, al menos parcialmente y (funcionalmente) diferente al OC. En un ambiente sexual saludable, probablemente debido a las diferencias anatómicas de cada mujer, el orgasmo clitoriano es una constante mientras que el vaginal (llamado el punto G femenino) es una variable, solo para mujeres muy afortunadas y pasionales que pueden lograr la eyaculación femenina, donde chorros de agua (orgasmo) que no es orina, sale impetuosamente de su vagina; es algo que muchos hombres valoran demasiado, ya que los hace sentir que han satisfecho totalmente a la mujer en el coito, y el pacer de ella, se vuelve el placer de él y viceversa. Las que no son capaces de alcanzarlo mediante la penetración, lo alcanzarán a través de la estimulación del clítoris.

 

ORGASMO CERVICAL

No solo existen dos tipos distintos de orgasmos: el que se obtiene de la estimulación directa del clítoris y el orgasmo vaginal, sino que también existe evidencia científica sobre un tercer tipo de orgasmo, el cervical. Los nervios cervicales son 8 pares de nervios raquídeos que surgen en la zona cervical de la médula espinal, desde encima del atlas hasta la séptima vértebra cervical. Los cuatro primeros, inervan la cabeza y el cuello, y los otros cuatro inervan principalmente los miembros superiores, el cuero cabelludo y la espalda. haciendo una especie de bypass o desviación, llevando información sensorial genital directamente al cerebro. Así que masajeando el cuello de una mujer, su cuero cabelludo, espalda y espina dorsal, puedes producirle un delicioso orgasmo. Esta evidencia es tal vez una de las más sólidas en contra del argumento de que solamente existe el orgasmo “clitoriano”.
 

“ 8 PUNTOS ERÓTICOS MASCULINOS, EL PUNTO G MASCULINO SÍ EXISTE”

En muchas ocasiones, las mujeres no se atreven a explorar el cuerpo de su pareja durante el coito, o ellos mismos no saben cuáles son sus zonas erógenas; sin embargo, resulta muy importante conocerlas para aumentar la excitación y lograr que las relaciones sexuales sean más placenteras. el Punto “G” masculino, sí existe y no solo en las relaciones homosexuales, sino también en las etero -sexuales. A continuación, te presentamos las 8 zonas que vuelven locos a los hombres en la cama.
 

Las 8 zonas erógenas masculinas

1. Punto “G”: Se encuentra en la próstata, una glándula del tamaño de una nuez que está bajo la vejiga masculina. Una forma fácil de acceder a ella es con la introducción del dedo (ligeramente doblado) en el ano a unos 5 centímetros de la entrada, donde encontrarás una masa redondeada. Tócala, masajéala e imprime ritmo conforme a la excitación de tu pareja.

2. Punto “F”: Debajo del pene, hay una franja estrecha de piel llamada “frenillo”, que posee un extraordinario potencial de placer. La postura del “perrito” o la “misionera” es ideal para lograr la máxima fricción; o bien, durante el sexo oral, mueve tus manos hacia arriba y hacia abajo, en sincronía con tu boca para acariciar su pene.

3. Punto “O”: Según el sexo tántrico, frotar el cóccix de un hombre desata su energía sexual. El espacio en forma de “O” en la base de la columna vertebral está lleno de circuitos nerviosos que están conectados al pene, y el acariciarlo ahí, despertará su libido fuertemente. Pon dos dedos de cada mano en este punto y traza pequeños círculos mientras besas su espina dorsal.

4. Punto “X”: La línea del centro de su trasero, junto con el pliegue donde cada glúteo se une con el muslo, más el pliegue del interior de sus muslos, forman una “X”. Esta zona es muy excitante porque abarca la zona del ano, el perineo y los testículos, sin tocarlos de forma directa, masajea y besa esa zona o pasa tu lengua.

5. Punto “C”: La oreja es una zona erótica, y el lugar más excitante es el cartílago, debido a que tiene los grupos más grandes de terminaciones nerviosas. Besa su cuello y oreja; exhala para que tu aliento tibio caliente su lóbulo y tímpano. Coloca tus labios en lo alto de su oreja y deslízalos hacia abajo, luego mordisquea y chupa esta zona.

6. Punto “W”: Mueve tu dedo como una serpiente sobre su pecho, creando un camino de placer. Con la punta de tu dedo en la esquina superior de uno de sus pechos, deslízala hacia abajo a lo largo del pectoral; zigzaguea al otro lado hasta formar la “W” e inversa.

7. Punto “8”: Coloca tus dedos debajo de su pene, donde éste se une con el escroto. Dibuja lentamente un anillo con tu dedo alrededor de la base de su pene; luego forma otro aro alrededor de su escroto; de esta manera formarás un “8”. También puedes utilizar tu lengua, esto hace que su pene se ponga duro y erecto.

8. Punto “R”: Los testículos son muy sensitivos al placer, pero el “Rafe” es la parte más sensible. Esta fina costura de piel, corre por el centro del escroto desde arriba hasta abajo, y está repleta de terminaciones nerviosas placenteras. Esta zona puede estimularse en la postura del “perrito”, será de gran placer y estimulación para él, te lo agradecerá.

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